13 marzo 2014
09 marzo 2014
hablas del camino como quien habla de Dios. enseño los dientes con intención de sonrisa y con verdad de arcada. nunca me llevaste. era yo quien decidía cada dirección. nunca vi tus manos sobre el volante. pero me dejé llevar. o engañar. por mi.
hablabas tanto del camino. y giraste. a otro. sin mi.
lo bueno de saber que algo va a acabar es que durante lo que dura te vas mentalizando de decir adiós con pocas lágrimas y mucha serenidad.
lo malo de saber que algo va a acabar es que eso de estar mentalizado es más autoengaño.
no empecé a beber de más.
no empecé a fumar de más.
follé. de más.
es más fácil engañar a la piel que a la cabeza.
lo bueno de saber que algo va a acabar es que sabes que otras cosas van a empezar. y yo le tengo menos miedo a la piel. al sexo. y a mi. por ti porque sin ti.
05 marzo 2014
En el segundo b. Las sábanas dejaron de ser blancas hace semanas. La ropa lleva seca tres días. Ella sueña con polvo blanco. La nariz blanca. Que deja de sentir necesidad. Las flores que le regaló dejaron de ser flores hace unos meses. Él se ha despertado con hambre. Son las cinco de la tarde y nadie ha comido alli aún. Carne. Quiere carne. Le miro entrar a la carnicería. En el ascensor pienso en él. Su gorra, su pelo negro, sus pantalones viejos. Tiene hambre. Y hambre de volver. A tiempo de lavar las sábanas, de recoger la ropa, de regar las flores. Ella sonreirá al verle, si está despierta. O despertará con el olor a pollo frito. Olor a pollo quemado en una sartén sin aceite. Él no limpiará la sartén. Para qué iba a querer llegar si ya es tarde.
02 marzo 2014
26 febrero 2014
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