20 noviembre 2014
06 noviembre 2014
03 noviembre 2014
no escribo porque le he olvidado. se han borrado todas las manchas de barro del camino y no he escuchado llover. es extraño pensar que no te pienso dos o tres veces al día. es extraño este noviembre sin frío. es extraña la sensación con la que comparto cama desde hace unos días; me siento más feliz que de costumbre. y la razón es absurda para mi y tan realista para el mundo que me da mucho miedo; no escribo.
20 octubre 2014
ayer leí en un libro "la primera vez que lo hicimos fue como dejar las llaves de casa sobre la mesa después de un viaje muy largo".
últimamente.
soy promiscua a la inestabilidad por falta de orden. rellenar cada hueco en blanco antes de seguir escribiendo no es una necesidad, es una obligación que termina siempre en angustia.
últimamente no encuentro el hueco.
empecé a escribir:
la muerte sabe a un trago largo de tila.
y pienso en mi padre como un paseo muy largo,
y pienso en mi madre como un olor fuerte a lejía
y pienso en mi hermana como un gran salto de ballet.
mi mejor amigo murió un lunes de luna llena.
se me olvida tomarme mi medicación no quiero.
se me olvida inyectarme mi medicación o no quiero.
no encuentro el hueco.
hay veces que pienso que todo debe ser un trastorno
y me hago horarios.
lunes: embrel + antriinflamatorio + protector de estómago
martes: metotrexato + antriinflamatorio + protector de estómago
miércoles: ácido fólico + antriinflamatorio + protector de estómago
jueves: antriinflamatorio + protector de estómago
viernes: antriinflamatorio + protector de estómago
sábado: antriinflamatorio + protector de estómago
domingo: antriinflamatorio + protector de estómago
últimamente quiero más a mi gato.
todas las mañanas le doy de comer bolsitas de pescado.
todas las mañanas me maulla tan fuerte que encuentro una razón.
ir a la cocina y darle su bolsita de pescado.
ya estoy de pie.
hoy empecé a desayunar.
dos tostadas y un café.
café soluble.
"puede que no siempre podamos bailar lento cuando nuestra canción suene en la radio y que el doctor me diga que no llegaré al próximo invierno" leo la frase que anoté hace unas semanas.
últimamente le digo te quiero muy fuerte todas las noches.
por la vida.
por la muerte.
por el olvido.
por el orden.
por mi hueco.
me estoy lamiendo las lágrimas de las comisuras de los labios.
me voy a la ducha.
30 septiembre 2014
27 septiembre 2014
22 septiembre 2014
somos la generación que fuma por amor a la literatura
somos la generación que deja ver su ombligo por amor a la anatomía
somos la generación que entre avión y coche
escoge coche, porque podemos bajar la ventanilla
despeinarnos
y no a menos de 140km/h
y no en otra dirección que hacia la tormenta
hablando de caminos y de carreteras sin haber abierto nunca un mapa
porque queremos perdernos
y ahogarnos con la desesperación de encontrarnos
somos la generación que quiere beber cerveza en las bibliotecas
y encontrar los libros de Pizarnik en la mesita de la sala de espera del dentista
o de urgencias
porque duele
porque queremos darle una oportunidad al egoísmo
porque sin dientes ya nos decían piensa en ti
16 septiembre 2014
soy frágil y un montón de monstruos a la vez
nunca me he propuesto una meta
por miedo a cumplirla
por miedo a mirar al pasado
y al futuro
miedo a la comparación
me gustaría recordar si en algún momento
decidimos cual era nuestra canción
para al sonar pensarte mirando al off de la radio
llueve
29ºC
me duelen los músculos
hay enfermedades que pesan más en el cuerpo en invierno
¿conoces la sensación de caer?
al pensar con quietud cada movimiento del mundo que me rodea
la autoconsciencia me tira del pie hacia abajo
y tengo que cerrar los ojos
sostenerme los huesos
esperando que llegue
la complicidad
30 agosto 2014
La gente de Madrid nace
blanca y crece en rojo,
pero se mata a los veinticinco años.
La gente pinta y sueña
cometas y bufandas,
pero se mata a los veinticinco años.
Se abre en la cuna
y ríe adolescente,
pero se mata a los veinticinco años.
Se cuelga en la soga de la hipoteca.
A los veinticinco años.
Se tira del séptimo del matrimonio.
A los veinticinco años.
Se toma el veneno de los hijos.
A los veinticinco años.
Se pega el tiro de las ocho horas.
A los veinticinco años.
Aquí siempre trabaja el mismo marmolista:
Raquel Merino: muerta a los veinticinco años.
Aurelio Guerrero: muerto a los veinticinco años.
José Carvajal, Julián Gómez, Rosa Cañas,
tus amigos no te olvidan: muertos
a los veinticinco años.
¡Si hubieran salvado a su héroe!
¡Si hubieran vivido a contramuerte!
¡Si hubieran sembrado claveles con alas
o lunes trepando por los trapecios!
A los veinticinco años.
La gente de Madrid se mata a los veinticinco años.
Fallecida de muerte natural
a los veinticinco años. Neorrabioso
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